Babélicas

Desde el desplazamiento se podría narrar la historia humana: basta con desenterrar algún relato histórico para darnos de frente contra las grandes diásporas. Nos movemos sin saber adónde vamos, nos movemos porque alguien o algo nos obliga, o nos inspira. Nos movemos porque no hay más opción. Lo cierto es que, mientras andamos, suceden cosas: historias, subjetividades, sonidos, paisajes, aeropuertos, (c)olores, sabores, olvido, selfis, carreteras, encuentros, nostalgia, extrañamiento, sufrimiento, reflexión.

Babélicas: narrativas del desplazamiento es un espacio dedicado a mostrar esas historias, las de los arrancados, las versiones de aquellos cuyos pies –ya sea por fuerza mayor o por simple espíritu trotamundos– experimentan la existencia más allá de la esquina de la nación.  Con un ojo dejándose asombrar (o decepcionar) por las maravillas de la nueva geografía y con el otro chequeando en Internet la última peripecia del país de origen, los protagonistas de estas historias son los migrantes, los exiliados, los binacionales, los multilingües, los que quemaron las naves, los nostálgicos, las identidades fronterizas, los parias, los que emprenden el viaje hacia dentro.

En este espacio presentamos tres territorios siempre invadibles: Memorias, dedicado a la crónica. Ficciones, lugar del cuento; y Escrituras trans, la zona de los textos que se resisten a las clasificaciones. Más que un archivo fidedigno o un tuit de coyuntura que a los dos días ya huele a rancio, cada sección aspira a pillar el choque (cultural/lingüístico/geográfico), volverlo narración y enmarcarlo en un lugar donde todo es dudoso y al mismo tiempo más auténtico. También aspira a la interdisciplinaridad, a mezclar los barros de géneros diferentes y lograr textos trangenéricos que den cuenta de la realidad anfibia de todo desplazado.

Son tiempos veloces, en los cuales la nostalgia puede adormecerse con un videochat o una transmisión en directo en YouTube. Tiempos de desplazamientos, de gente con alas en los pies y teléfonos capaces de señalar el punto exacto donde caminamos y pese a eso perdernos todo el tiempo. Babélicas cuenta desde ese momento.